MI HISTORIA

Mi nombre es Natalia y soy una enamorada de la moda desde que tengo uso de razón.

Recuerdo que, cuando era una niña, me sentaba en la cama de mi madre y veía cómo elegía su ropa. Me gustaba que me pidiera su opinión y ver cómo las prendas parecían distintas según se combinaban unas con otras.

Con 15 años ya encargaba el Vogue mensualmente en uno de los quioscos de mi pueblo. Y sí, tenías que encargarlo porque hace veinte años esta famosísima revista de moda aún no se vendía en todos los quioscos de España, y mucho menos en un pueblo de las afueras de Madrid. 

Cuando finalicé el bachillerato, estudié Gestión Comercial y Marketing y trabajé durante algún tiempo en el sector, pero dejé mi trabajo en aquel momento para estudiar un máster en Estilismo de Moda.

Y es que, en ocasiones, aquello que escuchamos tantas veces de “estudia algo que tenga salidas” hace mella en nosotros. Supongo que ese fue el motivo por el cual no me decanté por la moda desde un primer momento, a pesar de ser lo que me apasionaba.

Con el tiempo te das cuenta de que es más importante escucharte a ti mismo que a otras personas.

Tras finalizar el máster de estilismo, comencé a trabajar en lo que desde siempre había sido mi pasión. 

He tenido la suerte de colaborar con revistas como “Calle 20”, “Incover Magazine”, “Revista Plástica”, “Hola Fashion”… y he tenido el privilegio de entrevistar a grandes de la moda como Roberto Verino, Ioz Fiz o Sara Coleman, entre otros. 

Durante los años en los que me dediqué de pleno a la moda, trabajé como estilista de editoriales de moda y redactora de moda y tendencias.

Sin embargo, en ocasiones, la ilusión y el trabajo duro no son suficientes para cumplir tu sueño. 

El mundo de la moda tiene cosas increíbles: conocer a referentes del sector a quienes admiras, la sensación de encontrar las prendas perfectas en un showroom para tu editorial, asistir a desfiles de diseñadores fantásticos, acudir a las presentaciones de las nuevas colecciones, ver tu nombre impreso en una revista… 

Pero, desgraciadamente, también existen situaciones muy difíciles de llevar.

Todo tiene una cara B…

Lo que nadie te cuenta cuando estudias moda es que vas a tener que lidiar con numerosas rivalidades y envidias, competir con “amiguismos”, trabajar mucho sin cobrar a cambio de promesas e incluso, en ocasiones, ver tu trabajo firmado con el nombre de otras personas.

Algunas experiencias particularmente difíciles hicieron que todo lo malo comenzase a pesar más que lo bueno, lo que me llevó a decirle adiós a la moda, al menos, a jornada completa. 

Tras esto, comencé a trabajar como encargada en una conocida firma de moda. Aquello era una manera de pagar mis facturas sin distanciarme demasiado del que era mi mundo.

Mis días libres (que no eran muchos), los dediqué a continuar trabajando como personal shopper con algunas de mis clientas fijas y a escribir artículos para algunas revistas de moda. 

Quise aferrarme a lo que más me gustaba, pero las jornadas maratonianas en la tienda, que muchas veces llegaban a las 50 o 60 horas semanales, me impidieron continuar con la asesoría de imagen y la redacción de moda.

En 2019, a raíz de varias lesiones en la columna, y tras varias operaciones a lo largo de dos años, los médicos me dijeron que no podría volver a desempeñar ningún trabajo físico o en el me viera obligada a permanecer de pie.

Durante estos últimos años, de los cuales he tenido que permanecer gran parte del tiempo en reposo, he tenido tiempo de plantearme qué es lo que realmente quería en el terreno laboral.

Averiguar tus fortalezas y motivaciones puede ayudarte a descubrir a dónde quieres llegar y cómo hacerlo.

En primer lugar, me paré a pensar en qué es lo que podía hacer con todo lo que había estudiado hasta ahora. Bien, Marketing y Moda podrían ser una buena combinación. 

También me apasionaba escribir. De hecho, ya contaba con alguna experiencia, no solo como redactora de moda, sino escribiendo textos para páginas web y artículos para los blogs de algunas empresas.  

Pensé entonces que estudiar Marketing Digital para especializarme en Copywriting y Marketing Digital orientado a la moda podría ser una buena idea. 

Eso fue lo que me llevó al momento de mi vida en el que me encuentro ahora, formándome en un máster de Marketing Digital para labrarme una carrera en parte conocida y en parte nueva para mí, pero con mucha fuerza, ganas e ilusión por un futuro que espero sea prometedor.